Un «me gusta» se siente bien, pero no paga la nómina. Cuando una marca nos pregunta si su campaña funcionó, la respuesta casi nunca está en los corazones: está en lo que la gente hizo después de ver el anuncio.
Empieza por la pregunta, no por la métrica
Antes de abrir el administrador de anuncios, define qué tiene que pasar en el negocio: más visitas a la tienda, más mensajes por WhatsApp, más inscritos a un evento. Esa respuesta decide qué vas a medir.
Las cuatro métricas que sí importan
- Alcance útil: cuántas personas de tu público real vieron la campaña, no cuántas en total.
- Conversaciones: comentarios, mensajes y menciones. Dicen si la idea movió algo.
- Clics y visitas: el paso del interés a la acción.
- Conversiones: compras, citas, formularios enviados. La métrica que se lleva a la junta.
Mide cada semana, decide cada mes
Revisar todos los días produce ansiedad, no decisiones. Lo que funciona es mirar los datos cada semana para ajustar la pauta, y cada mes para decidir qué crece y qué se apaga.
¿Quieres saber qué está funcionando en tus redes? Cuéntanos tu proyecto y lo revisamos contigo.